Thursday, 8 October 2009

En defensa de Hetalia

Para empezar, me gustaría hacer constar que este texto es fruto de una pequeña reflexión mía, que poco tiene que ver con Life in a Glasscase y con las dibujantes del fanzine. Sin embargo, desde el primer día, he sido yo la que ha tenido la exclusividad de blog, he escrito todas y cada una de las entradas y esta vez voy a tomarme una pequeña libertad. Además, el tema de mi poco ambiciosa argumentación sí que tiene que ver con la temática de nuestro fanzine y es lógico y pertinente tratarlo.

El asunto que me ocupa hoy es la serie Axis Powers Hetalia y la aceptación que está teniendo por parte del público en general. Como pasa con la grandísima mayoría de series, hay de todo, desde fanáticos extremos hasta detractores. Pero en el caso de Hetalia, hay una serie de particularidades.

Hetalia es una serie que despierta polémicas, está vinculada a temas comprometidos y hasta delicados. En los más de cinco años que se lleva publicando, ha pasado de ser un humilde webcomic a tener manga impreso, adaptación animada y merchandising. Durante el último año, la popularidad de la serie ha subido como la espuma, el fandom ha crecido a la velocidad de la luz. Algunas razones son: la proliferación de fanarts y fanfiction en internet, la adaptación al anime y, en gran medida, el escándalo político con Corea. Desde luego, no se trata de un caso muy común.

El crecimiento de un fandom es incontrolable e impredecible. La controversia que rodea Hetalia es una suerte de publicidad, de imán que atrae todas las miradas. Pero no es un camino de rosas. Navegando por los turbios océanos internáuticos, he tenido la desagradable experiencia de encontrarme con "críticas" de Hetalia. Entre comillas porque, más que críticas, acostumbraban a ser ataques furiosos, breves y subjetivos. Hasta el momento, no he encontrado ninguna "crítica" que fuese digna de contestar o rebatir. Pero esos muñones de textos me han motivado a escribir uno propio e independiente, en defensa de Hetalia. No pretendo remarcar sus fallos (que los tiene, como cualquier obra de un ser humano), pretendo dar a conocer sus virtudes.

¿Por qué hay personas que deciden gastar su tiempo libre ensañándose con Hetalia? En mi opinión, existen tres razones principales: la incomprensión, la envidia y la generalización. La incomprensión se da cuando una persona no es capaz de entender qué ocurre en la serie. No entiende ni quiere informarse sobre los eventos históricos y políticos a los que se hace referencia. Pero, sobre todo, no entiende el tratamiento que el autor da a esos eventos. Con lo cual quiero decir que no entiende que Hetalia es una serie humorística y sarcástica, que juega con los estereotipos y la multiculturalidad que se da en nuestro planeta. Si alguien no ríe, es que no ha pillado el chiste. ¿Es culpa del chiste o del oyente, que permanece con cara de palo, incapaz de ver la gracia?

La segunda razón es el fenómeno que recibe la denominación popular de envidia cochina. Somos seres vivos y no podemos evitar sentir cierto rencor cuando algo que nos gusta se ve eclipsado por algo nuevo, desconocido y que además no nos cae en gracia. A mí me ha pasado con series como Naruto o Kuroshitsuji. No es algo de lo que avergonzarse, todos tenemos nuestras rabietas y defectos. Pero vamos a preguntarnos por un instante: ¿tiene sentido poner a parir esas series que no nos gustan? No, no tiene sentido. Cuando vamos por la calle y vemos algo que nos resulta desagradable, nos giramos y dirigimos la mirada a algo que sí nos agrada. Opino que sería de sentido común actuar de la misma forma cuando se trata de nuestras oficiones.

Y el tercer motivo es la generalización, que se podría considerar como una forma de ignorancia. "He oído que Fulanito de Tal dijo que Hetalia era un bodrio"; y claro, eso es un conocimiento absoluto e incuestionable. "He visto un episodio de Hetalia y me ha parecido aburrida, así que voy a clavarla en una cruz." No hace falta tener una carrera universitaria para saber que, si uno quiere hacer una crítica decente, debe informarse a fondo. Del mismo modo que no es suficiente leer una sola frase para conocer el contenido de un libro, tampoco es suficiente haber visto cinco minutos de la (¡ojo!) adaptación animada de Hetalia para poder juzgarla. "Los fans de Hetalia son unos enfermos, unos obsesos y unos fascistas." Es un ataque sin fundamento y absurdo a más no poder. ¿A cuántos aficionados a Hetalia conocerá la persona que hace esa afirmación? ¿o,00000001%?

Bueno, olvidemos esas batallas que no tienen razón de ser. Para contrastar un poco, me gustaría mencionar algunos de los atractivos de Hetalia, que han hecho que miles de personas en todo el planeta sigan esta serie. Hetalia es una serie con trasfondo real y que está estrechamente ligada con la concepción que tenemos del mundo. Toca temas de interés universal, como la historia, la cultura, la política, el folclore... Quizás ese sea su mayor atractivo, el hecho de que tenga tantos lazos con el mundo en el que vivimos.

No es un documental que hay que mirar o leer intentando no bostezar. Es una historia rápida y dinámica. El autor, Hidekaz Himaruya, muestra clara su posición: desde el principio pretende hacer una crítica, una sátira de lo que se ha ido cociendo en la tierra durante los últimos veinte siglos. No cabe duda de que es una postura muy atrevida, de hablar de cosas sobre las que muchos prefieren callar, de sonreír ante los recuerdos tristes y de perdonarse y perdonar a los demás.

En cuanto a los personajes, cabe decir que son curiosos y se hacen querer. A pesar de que se retraten sus defectos estereotípicos, no hay ni un solo país al que se le atribuya el papel de "malo". Y se nota que el autor ha hecho un trabajo de investigación para cada historia, cada personaje, cada situación. Por supuesto, también están los toques de shonen-ai, que pueden ser vistos como un defecto o una virtud (depende de la audiencia). En el anime no son muy acentuados, en el manga lo son más, así que hay donde escoger.

En este punto, doy por concluída mi pequeña apología. Podía haber escrito mucho, mucho más, pero no era cuestión de hacer una tesis doctoral. Espero que, al menos, haga reflexionar un poquito. Esto no es un ataque, sólo una opinión. Si hay comentarios interesantes, los responderé en esta misma entrada.

4 comments:

Kano said...

¡Bravo!
No he escuchado muchas críticas de Hetalia (de hecho, solo las coreanas ._.) pero por lo que comentas, me puedo hacer un poco la idea de como anda el tema... Realmente, no sabía que Hetalia estaba rodeada de tanta polémica xDU
En mi modesta opinión, Hetalia es un manganime para pasar un buen rato, para echarte unas risas sin preocuparte mucho mientras la miras. Lo mejor es si, después de ver tal o cual capítulo, te pica el gusanito e investigas un poco más sobre ese episodio histórico en concreto. Creo que, si llegas a este punto, puedes disfrutar muchísimo de un anime que solo busca la risa =D
Por desgracia, una de las cosas que Hetalia misma satiriza es el que la está atacando. El ser humano es destructor por naturaleza y solo con la excusa de meter cizaña puede llegar a decir verdaderas barbaridades. Si esas críticas tienen un buen fundamento, se pueden debatir y contrastar dos puntos de vista, ¡bienvenidas sean! Si habitásemos un mundo donde todos pensáramos igual, la cosa no avanzaría. Por contra, si solo se trata de tonterías sin sentido (como entredices que son la mayoría), opino que lo mejor es no hacerle demasiado caso, ignorarlas y, si se ponen muy pesaditas, dejarlas mudas con un buen argumento en clave de humor.

Kuidaos! =D

(Cacho tostón U¬¬)

Pao said...

uhm... Sí y no.

PD: es esto por lo que yo creo que es? U

eunice said...

He leído todo el post y estoy de acuerdo con muchas cosas. Me gustaría promoverlo en el blog de suggestion fanzine, me permites?

orome said...

Opino muy diferente a ti en muchos aspectos [xD]. Hetalia es un buen manganime [aunque sólo lo sigo por el anime, no soy fanático de escenas algo yaoi, xD], pero peca de intentar una crítica. Yo no veo en ninguna parte la crítica real, ni menos la sátira. Peca de tratar livianamente muchos temas. Pero es lo que tiene que hacer, porque de involucrarse demasiado podría meterse en problemas.
En pocas palabras, es una serie típica del merchandising japonés. Cae en los mismos defectos.
Y por sobre todo, y muchos latinoamericanos estarán de acuerdo, es excesivamente centralizada. No se como pueden poner a todos los personajes al rededor de un planeta entero ¡si solo salen países de euroasia+estados unidos! [alguien oyó algo sobre canadá?, xD].
Es, resumiendo, una buena serie para pasar el rato, pero que no deja mucho. Hay algunas buenas observaciones, pero no hay mucho valor rescatable.
Esop.